*Haller, Dieter. 2011. Atlas de etnología. Madrid, Akal.
Juan Post
Mayo de 2026.
Blog de lingüística, política y literatura
*Haller, Dieter. 2011. Atlas de etnología. Madrid, Akal.
Juan Post
Mayo de 2026.
"¿Cuándo se jodió el Perú?" es una pregunta retórica que se hace el protagonista llamado Zavalita, en la novela Conversación en la catedral (1969), del escritor peruano Mario Vargas Llosa.
Para responder a dicha pregunta, primero hay que saber qué es el Perú. Para ello vamos a hacerlo desde la lingüística, la historia y la política.
En primer lugar, Perú, es un signo lingüístico (unidad mínima de una oración) y éste, a su vez, está formado por un significante (forma perceptible visual -escrita- o acústica -pronunciada-) y un significado (idea mental o concepto). El significante Perú originariamente fue Birú, un cacique indígena que, según los nativos de Panamá en el siglo XVI, reinaba en un rico reino al sur. Al escuchar esto, los primeros conquistadores españoles se interesaron por ese reino y lo llamaron como su rey, Birú, pero ese territorio lo extendieron a más allá del sur que le habían dicho los panameños. Con el uso, los hispánicos cambiaron inconscientemente la pronunciación de Birú por Perú. Este fenómeno lingüístico se llama asimilación por ensordecimiento fonético, y se da cuando dos sonidos (fonemas /b/ y /p/) se asemejan (entre ellos solo hay una diferencia que es la sonoridad -vibración de las cuerdas vocales- de /b,/, y el sonido sordo -no vibrante- de /p/) y ocurre un cambio fonético (en la pronunciación). A su vez ocurre una abertura vocálica del fonema /i/ (vocal cerrada) que cambia en /e/ (vocal intermedia).
Ahora, volviendo a la pregunta retórica de Vargas Llosa, cabrían dos posibilidades de saber cuándo se jodió el Perú. Una de ellas podría ser la guerra civil entre los herederos al trono inca, los medio hermanos Huáscar y Atahualpa. Bien sabemos que el padre de ambos, el inca Huayna Cápac, dividió el imperio incaico antes de morir para repartirlo entre sus dos hijos. A Atahualpa le dejó la zona norte (el actual Ecuador, la región de Pasto en Colombia y una parte del actual norte de Perú) y a Huáscar le legó el resto. Esta guerra civil, como todas las guerras civiles, dejaron al reino de los incas en una situación lamentable y paupérrima, por las bajas, la desestructuración del país y las pérdidas económicas.
La segunda posibilidad de saber cuándo se jodió el Perú, va unida a la primera porque casi inmediatamente después de terminar la guerra civil, entre los hermanos herederos del trono inca, ocurrió el hecho de la llegada y conquista española al territorio que hoy es Perú. Francisco Pizarro comandaba a los peninsulares. Se entrevistaron con el inca Atahualpa en la ciudad de Cajamarca, lo secuestraron, pidieron un cuantioso rescate en oro y plata, lo juzgaron, lo condenaron y lo mataron.
En tal situación de conmoción, los peninsulares desmantelaron la estructura política, social y económica del imperio inca. La conquista fue total, excepto por una valiente y breve resistencia desde la localidad de Vilcabamba, cerca de Cusco. Doscientos años depués, en el siglo XVIII, la frustrada rebelión del gran líder indígena Túpac Amaru, trajo consigo el castigo de la prohibición de la lengua quechua.
Estos dos hechos hicieron colapsar y destruyeron el reino de los incas; es decir, destruyeron al Perú o Tawantinsuyo. Esto es indudable. De lo que no estoy seguro es si considerar estos dos hechos como aislados uno de otro o unidos. Me explico: de no haber ocurrido la guerra civil entre Huáscar y Atahualpa, los españoles se hubiesen encontrado con un reino cohesionado y fuerte, con lo que una conquista o invasión no hubiera sido tan sencilla. Como mencionan los historiadores, en la guerra civil, Atahualpa reunió a los pueblos del norte del reino de los incas que habían sido dominados anteriormente por estos, antes de incorporarse al imperio incaico. Así fue como derrotó a su hermano Huáscar.
De este modo, podrían verse estos dos hechos (la guerra civil y la conquista) como uno solo, aunque también sería válido verlos como dos hechos independientes.
En realidad, la conquista española del Perú fue catasfrófica para la población indígena: trajo consigo una serie de cambios políticos, sociales y económicos. Desapareció la jerarquía inca que fue sustituida por la monarquía española y su representante en el Perú: el virrey. Los indígenas peruanos ya no podían adorar a sus dioses porque se había decretado la "extirpación de idolatrías", y si osaban volver a sus antiguas creencias eran castigados por la inquisición. Tampoco se les permitió tener memoria documental porque se destruyeron miles de quipus (nudo en quechua), que eran unas cuerdas con nudos que servían para administrar la contabilidad del imperio y documentar acontecimientos cotidianos y oficiales.
Por otro lado, el contacto con los europeos transmitió nuevos virus y enfermedades (virus, sarampión, etc.) entre los indígenas, los cuales evidentemente no eran inmunes, y esto diezmó enormemente a la población. Se estima que murieron millones por las epidemias.
El sistema agrícola llamado ayllu (sistema comunal de agricultura autogestionada) se anuló y se les quitó sus tierras para crear las haciendas y latifundios que fueron repartidos entre los conquistadores y los nuevos colonos hispánicos en territorio peruano. Los indígenas tuvieron que refugiarse y huir de los abusos coloniales en las zonas más altas de los andes.
En este punto, quisiera hacer dos incisos referentes a la nueva demografía étnica y a la importación de esclavos africanos al Perú y al resto de colonias americanas. Los considero importantes para entender la nueva realidad de la etapa colonial peruana.
La nueva demografía se debió al mestizaje genético entre hombres peninsulares y mujeres indígenas. Este nuevo individuo mestizo no era ni español ni indígena; era un sujeto desarraigado sin una tradición de dónde sostenerse. Este desarraigo lo padece la sociedad peruana a día de hoy, y se manifiesta en una crisis de identidad y la resistencia a reconocerse como un pueblo diverso por los prejuicios existentes. Así, el mestizo es una persona marginal, que creará una nueva cultura a falta de arraigo propio. Cogerá un poco de blanco y un poco de indígena, pero nunca se definirá hacia un lado. De esa forma, en Lima, por ejemplo, el mestizo vive en las zonas populares y masificadas de gente, como por ejemplo, el distrito de El Agustino, donde se genera una nueva manifestación cultural: la música chicha.
En cuanto a la importación de esclavos africanos, éstos se trajeron al Perú para trabajar en las plantaciones de algodón y caña de azúcar de la costa peruana. Su presecia en terrritorio peruano desbarata todo intento de llamar "provincias" (por parte de los supremacistas hispanistas) a los virreinatos españoles en suelo americano. La monarquía española se equiparó a los demás imperios coloniales en la importación de esclavos africanos a América, como hicieron los imperios ingleses, portugueses, franceses y holandeses. El Perú y otros virreinatos americanos no eran provincias, eran colonias per se. La esclavitud africana lo demuestra.
Finalmente, defendiendo la primera opción, pienso que los peruanos deberíamos sentirnos orgullosos de nuestro legado inca, preinca y de nuestras actuales culturas vivas o naciones. El Perú es un país milenario, con una rica cultura, gastronomía, bellos paisajes naturales, potencia en biodiversidad y en recursos minerales. Sin embargo, aún hay muchas cosas por mejorar; entre ellas, llevar toda esa riqueza a los peruanos más necesitados de oportunidades (que representan el 30% de pobreza del país), no regalándoles dinero sino en inversión del estado en educación, salud y seguridad ciudadana.
Hay también otros problemas graves como controlar la minería ilegal y acabar con el crimen organizado. Además, la informalidad laboral es de un inaceptable 80% de la PEA (población económicamente activa). Así es inviable lograr el desarrollo. Pero lo que está desangrando al país en su conjunto es la corrupción porque, según la contraloría general de la república, hace perder al Perú cerca de 25 mil millones de soles al año. ¿Se imaginan lo que se podría hacer con ese dinero en favor de ese 30% de pobres?
Juan Post
Lima, abril de 2026.
El mestizaje orgánico y político de las nuevas gentes llegadas de la península con las gentes nativas del antiguo reino de los Incas es el punto de partida de esta variedad del español en este lado del mundo.
El autor, Carlos Garatea, incursiona también, como buen sociolingüista, en los aspectos sociales, económicos y políticos, para analizar la discriminación y la injusticia a la que era sometida la población autóctona. Esto tiene relevancia a nivel de la sociolingüística, ya que determina el nivel diglósico de tratamiento del español, lengua de prestigio, con las lenguas originarias, lenguas subordinadas políticamente.
Sin embargo, también es necesario reconocer que ya desde las primeras décadas del inicio de la conquista se empezaron a realizar las primeras gramáticas de las lenguas mayores, es decir, de las lenguas autóctonas como el quechua y aimara, que eran mayoritariamente utilizadas por la población nativa antes de la conquista.
Otro componente importante es la identificación del origen de los inmigrantes españoles que llegaban en la empresa de conquista, como andaluces, en primer lugar, así como extremeños, leoneses, castellanos y canarios aunque estos, en menor cantidad que los primeros.
También, a nivel general, los aspectos lingüísticos como el seseo, el uso mayoritario de "usted" y el arcaismo del español del Perú (y de Hispanoamérica) son mencionados de forma certera. Esto es imprescindible como entrada hacia un estudio mucho más profundo si el lector tuviera interés en ello.
Algo que llama la atención es que la institución de la Real Academia Española ha ido evolucionando desde un conservadurismo evidente hasta el día de hoy que es más flexible con el uso de los hablantes (en esto la ASALE -Asociación de Academias de la Lengua Española- ha tenido un papel fundamental). Un ejemplo de esto es que para el fenómeno lingüístico del seseo, en el diccionario de la RAE (en su edición de 1884) consideraba a este como "un vicio o defecto orgánico". Esta definición conservadora se mantiene en las ediciones de 1927 y 1950, pero a partir de 1970 esta referencia desaparece. Es en esta fecha cuando se hace una descripción científica del seseo aportando datos acústicos y dialectales.
Otros fenómenos lingüísticos aportados por Carlos Garatea son los siguientes:
- El rehilamiento de las palatales sonoras /ž/ y su posterior ensordecimiento en /š/ en el Río de la Plata-
- Uso del pluscuamperfecto para referirse a acciones no experimentadas que se acababan de descubrir: "tú habías sido canosa".
- Ausencia de concordancia de género: "camisa blanco".
- Posposición del verbo al objeto o en posición final: "pan voy a comprar"; "María linda es".
- En español andino /e/ y /o/ se reproducen como [i] y [u], respectivamente. Asimismo de manera inversa: /i/ como [e] y /u/ como [o].
- La mención de que en las lenguas quechua y aimara /i, u, a/ poseen dos grados de abertura.
- Vacilaciones entre el arcaismo arcaico y moderno. Se puede ver en la influencia de la lengua materna (quechua) de Guamán Poma de Ayala: becitar, becitador, becitadores conviven con bicitar, bicitador bicitadores.
- Falta de concordancia en género y número por la interferencia con la lengua aimara que no posee la categoría gramatical de género. En Pachacuti (1613?/1993): "cosas necesarios".
- Falta de concordancia entre sujeto y verbo. En Guamán Poma de Ayala: otros caballeros ciguirá el camino".
- En el español andino lo/le alternan tanto para objeto directo como indirecto, aunque no es exclusivo de esta variedad, pero sí es típico. En Guamán Poma de Ayala: "le quemó a su cacique prencipal".
Este hecho contradice el discurso hispanista que arguye que los indígenas eran tratados como iguales a un peninsular. Cosa totalmente falsa como acabamos de ver y con otros ejemplos que tienen que ver con la intromisión de la Iglesia Católica en la educación de la población indígena, ya que se oponía a que el común de ellos fuesen educados y aprendiesen a leer y escribir. Esto se contradecía con las leyes de Burgos, que obligaban a los españoles que "tuviesen 50 indios o dende arriba encomendados sean obligados a hacer mostrar a un muchacho [...] a leer y escribir las cosas de nuestra fe, para que aquellos muestren después a los dichos indios". Estos abusos por parte de los clérigos y encomenderos fueron denunciados por Guamán Poma de Ayala..
También la religión indígena era una preocupación de la Corona española, por lo que en 1590, la Real Cédula del 16 de enero instaba a que "todos los indios sepan la lengua castellana y así se le quiten las ocasiones de las idolatrías y otros vicios y cosas en que se distraen por medio de su lengua".
Un aspecto que tiene que ver con el factor diastrático en sociolingüística es que de los tres grandes grupos de clérigos de la Iglesia Católica como jesuitas y franciscanos se dedicaban a la educación de las capas altas, medias y bajas, pero los dominicos solo se dedicaban exclusivamente a las capas altas de la sociedad (nobles españoles y caciques e hijos de caciques) en la Universidad de San Marcos.
Como hemos visto a lo largo de esta crítica resumen del interesante libro de Carlos Garatea, es la ausencia de las lenguas amazónicas. Pues sí, prácticamente no existían. La zona amazónica fue poco explorada porque no existían los ingentes y ricos recursos minerales y/o agrícolas como sí existían en las regiones de los andes y la costa peruana.
En definitiva, resalto el valor sociolingüístico-histórico de esta obra. Estos estudios son imprescindibles para complementar un estudio profundo del español hablado en Perú o español andino. De esa manera tenemos una perspectiva diacrónica de nuestra variedad y seremos concientes de dónde venimos y hacia dónde vamos como país, lingüísticamente hablando (y por qué no también socialmente).
Juan Post
25 de enero de 2024
Desde que las poblaciones colonizadas por las potencias europeas lograron su libertad y, posteriormente, se constituyeron como países independientes, éstas han ido recuperando la noción de sus orígenes y han construido o están reconstruyendo su identidad como nación tanto individual como colectivamente. Todo depende del proceso de colonización en cada preciso lugar del mundo donde tuvo lugar dicho proceso. Es así que estos hechos históricos fácilmente se pueden corroborar: no es el mismo proceso el de la colonización española en la América hispánica que el proceso de la colonización inglesa en Australia o Norteamérica, o el de la colonización francesa en África, por ejemplo. Estos hechos históricos han determinado y condicionado la problemática socoeconómica de estas poblaciones y ello implica, por supuesto, a todo lo referente a su propia identidad como pueblo diferenciado de otros pueblos similares o alejados de ellos.
En el Perú, esa identidad pasa por reconocerse dentro de una realidad étnica, cultural y lingüística. En nuestro país, en el año 2023, según el Ministerio de Cultura existen 55 pueblos indígenas y se hablan 47 lenguas originarias dentro del territorio peruano. Además, hay que agregarle a la diversidad originaria del país las masas humanas posteriores que llegaron al Perú desde diversas partes del mundo por varias razones (colonizadores, colonos, esclavos, inmigrantes, refugiados, etc.)
Sin embargo, pese a que el Perú posee una inmensa riqueza cultural, ésta contrasta terriblemente con la desigualdad económica y social que castiga a gran parte de la población peruana. La comunidad indígena es la más afectada por la desigualdad a día de hoy. Realmente es vergonzoso aquel cuarto lugar que ubica al Perú en el ranking de los países más desiguales del mundo en el año 2023, de acuerdo con la investigación del World Inequality Database. En desigualdad, el Estado peruano apenas está detrás de Mozambique, República Centroafricana y República Dominicana.
El filósofo y politólogo José Carlos Mariátegui en sus Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana señala, a propósito de esto, que la desigualdad ha sido siempre histórica y sus raíces se encuentran en la época colonial y, luego, en una segunda etapa, durante los primeros años de la República criolla. Exactamente dice: “en el Perú la aristocracia colonial se transformó en burguesía republicana”. Tiene razón, pero no solo la desigualdad ha sido un lastre para el desarrollo de las poblaciones indígenas, sino que nuestras poblaciones originarias han sido víctimas sistemáticas de violencia física, psicológica y mortal, por el Estado y algunos sectores de la sociedad peruana. Las matanzas de indígenas se documentan en toda la historia del Perú por parte del supuesto orden colonial (más que orden era represión ante cualquier protesta) y luego republicano tras la independencia de España. Esta deplorable situación llega hasta nuestros días. El último informe de Amnistía Internacional, en el contexto del estallido social que empezó en diciembre del año 2022 cifra las víctimas de origen indígena en “48 muertes por represión estatal”. Obviamente, son más víctimas que aún faltan por contabilizar que han muerto a causa de esta represión por parte de la Policía Nacional del Perú y el Ejército con la complicidad del gobierno de turno. El informe de Amnistía es todavía preliminar.
Como vemos, las naciones originarias en el Perú han sufrido y siguen sufriendo la destrucción no solo de su modo de vivir, sino que el Estado, que se supone debe protegerlos, hace todo lo contrario y atenta contra sus vidas. Este racismo, clasismo y desprecio por las vidas de los indígenas se ven reflejados también en la sociedad peruana. Expresiones como las del expresidente Alan García que, en el año 2009, dijo, en el contexto de un conflicto ambiental con los indígenas de la provincia de Bagua, que ellos (los indígenas) “no son ciudadanos de primera clase”.
Es así que en este contexto de desigualdad económica y social surge el concepto de Estado Plurinacional como alternativa al sistema injusto que se le impuso y se le sigue imponiendo a la fuerza a las poblaciones indígenas. El Estado Plurinacional es la organización política y jurídica, que reconoce la diversidad étnica, cultural y lingüística de los pueblos originarios de América Latina como Ecuador y Bolivia (en estos dos países las asociaciones indígenas están muy bien organizadas políticamente) que ya gozan de una Constitución Plurinacional. Por lo tanto, estamos hablando de una corriente política y jurídica que aparece en nuestra región para resolver una problemática que ha permanecido vigente desde hace 500 años con la conquista española. Este largo proceso de colonización ha requerido de una contraparte de descolonización para que tenga un efecto real; es decir, la descolonización significa la liberación de los pueblos indígenas de Latinoamérica de la influencia occidental europea que ha tratado de homogeneizarlos con la población no-indígena mediante el mestizaje y la imposición de la cultura occidental y la religión católica que les eran ajenas a los pueblos originarios.
Sabemos que esta nueva organización del Estado podría traer suspicacias referente al término Plurinacional, en cuanto a que dividiría a los peruanos y al país, como ocurrió en el proceso chileno del referéndum para el fallido cambio de Constitución en el año 2022. Sin embargo, es necesario recordar que de acuerdo con la Constitución vigente del Perú, en sus artículos 52 y 53, ésta acepta la posibilidad de que los ciudadanos peruanos puedan adquirir otra nacionalidad además de la nacionalidad peruana. Asimismo, el 11 de enero de 1996 se publició en el diario oficial El Peruano, la Ley 26574 que en su artículo 9 dice lo siguiente: “Los peruanos de nacimiento, que adoptan la nacionalidad de otro país, no pierden su nacionalidad salvo que hagan renuncia expresa de ella ante la autoridad competente”. Y, a continuación, en el artículo 10 de la misma ley dice: “Las personas que gozan de doble nacionalidad, ejercitan los derechos y obligaciones de la nacionalidad del país donde domicilian (y cuya nacionalidad poseen)”.
De esta forma vemos que la posibilidad de que los peruanos puedan tener dos o más nacionalidades es ya una realidad y está en práctica, pues está permitida por la legislación peruana vigente. Así, pues, en términos de Plurinacionalidad dentro de un mismo Estado, como ocurre con las Constituciones plurinacionales de Bolivia y Ecuador, cabe hacer la siguiente pregunta: ¿por qué algunas personas (sobre todo conservadores y progresistas liberales) ven con escepticismo y rechazo que dentro de un mismo Estado convivan ciudadanos con dos nacionalidades?
En realidad, es absurdo aceptar una cosa y negar otra; es decir, si aceptamos que un peruano posea otra nacionalidad extranjera, ¿por qué no aceptar que otros peruanos posean otra nacionalidad dentro de un mismo Estado? El racismo y el clasismo aún presentes en la sociedad peruana desde hace 500 años parece darnos la respuesta a estas interrogantes.
El Perú es un país diverso en culturas y pueblos que han coexistido respetando su identidad diversa a lo largo de la historia, como ocurrió con las naciones antes del Imperio de los Incas y durante el mismo Incanato. Dicho de otro modo, la realidad diversa del Perú no viene de ahora, sino que es una continuación de los pueblos que han habitado este territorio que hoy denominamos Perú. La organización política del actual territorio peruano, de hecho ha ido evolucionando con el tiempo. Antes de la conquista española, este territorio se denominaba Tawantinsuyo, que eran los cuatro suyos o provincias (Chinchaysuyo, Collasuyo, Antisuyo y Contisuyo) en que estaba dividido políticamente el Imperio Inca. Pero anteriormente a la gran expansión de los Incas en Sudamérica, coexistían varias culturas o naciones, con sus respectivos territorios, como los Wari, Chancas, Huancas, Chachapoyas, etc. Y, a su vez, estos pueblos siempre se han retroalimentado unos a otros y han coexistido en periodos de paz y de guerra, teniendo en claro su identidad propia por razones étnicas, culturales o lingüísticas. Por mencionar algunos ejemplos, el arqueólogo Julio C. Tello en base a sus investigaciones apunta que las culturas de los pueblos andinos y costeños tienen un origen amazónico. Asimismo, el lingüista Alfredo Torero, indica que el origen de las lenguas amazónicas, como las lenguas Arawak, tienen origen andino y que la lengua Quechua central (de las regiones Ancash y Huánuco) tiene su origen en la costa central del Perú. Incluso, ahora a nivel geográfico, de acuerdo con otro reconocido lingüista, Rodolfo Cerrón Palomino, en el centro de nuestro país se gestó el origen de la lengua sureña del Aymara. Esto estaría corroborando la estrecha interrelación que existía y sigue existiendo entre las diversas naciones indígenas dentro del territorio peruano y que las distancias geográficas no fueron impedimentos para que las naciones originarias se interrelacionen no solo en el Perú, sino en las diferentes naciones que coexistían dentro del Tawantinsuyo.
Finalmente, para despejar ya toda suspicacia infundada, en la Constitución Plurinacional de Bolivia, en su artículo 3, deja bien en claro que los pueblos indígenas y originarios son un componente más de la nación boliviana. Esto quiere decir que en el Perú también, como en el hermano país boliviano, nuestras naciones originarias no pretenden sino más que el reconocimiento verdadero de sus derechos y el respeto de su origen étnico, cultural y lingüístico en todas las instancias jurídicas y constitucionales. Nuestros pueblos originarios son tan peruanos como cualquier peruano en todo el territorio nacional y nos sentimos orgullosos de nuestra identidad peruana diversa.
El filólogo francés Ernst Renan concluye que, a propósito de la diversidad de orígenes y lenguas de los suizos (son lenguas oficiales el francés, el alemán, el italiano y el romanche), Suiza está unida por la voluntad de los suizos. Esto último lo podemos traer a la realidad peruana y decir, parafraseando a Renan, que todos somos peruanos porque tenemos la voluntad sincera de estar unidos. No obstante, hay que tener presente que nuestra identidad unitaria como peruanos es a la vez diversa, porque existen naciones originarias en el Perú. Estas naciones originarias estuvieron antes de la llegada de los conquistadores europeos y, posteriormente, llegaron otras poblaciones diferentes a los indígenas. Este hecho paradójico no divide a los peruanos debido a que ya hay peruanos con dos o más nacionalidades, como se mencionó antes, y que es absurdo, racista y clasista negar una nacionalidad originaria a un peruano, peruana o peruane que nació en una comunidad indígena. En ese sentido, la Plurinacionalidad política al reafirmar este hecho histórico, actualiza, mediante una serie de leyes y en la Constitución, este reconocimiento y respeto de nuestras naciones originarias o indígenas.
Sin duda, la plurinacionalidad no va a resolver todos los problemas de desigualdad en el Perú. Sería ingenuo pensar eso, pero sí es un avance significativo en el reordenamiento del Estado caótico y desigual que tenemos en la actualidad con esta Constitución neoliberal de 1993. Lo peor sería no hacer nada y dejar todo igual. Es así que aún queda por resolver temas de organización territorial, y también de una correcta distribución de la riqueza que produce cada región. Desde esta plataforma creemos que una solución a esta problemática es refundar al Perú en un Estado federal, donde las regiones se conviertan en Estados que se autogobiernen para que trabajen para su comunidad y, por supuesto, junto a las otras regiones para el beneficio conjunto del Estado peruano.
Actualmente, la mala organización del Estado ha generado que el centralismo limeño sea ineficiente a la hora de distribuir la riqueza de las regiones. Creemos firmemente que lo que produce cada región se debe quedar en cada región y solo una pequeña parte debería ir al Estado central. En la misma temática, trabajar para convertir al Perú en un Estado social donde se garantice a todos los peruanos sin distinción un verdadero acceso universal a salud de calidad y a la educación gratuita preescolar, escolar y universitaria a estudiantes de bajos recursos económicos y/o de excelencia académica mediante más becas públicas. Pero estos temas de vital importancia para la paz social de nuestro país serán objeto de otro artículo.
Juan Post
Lima, febrero de 2023.
Fuentes bibliográficas:
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Álvarez, J. P. (15 de febrero de 2023). El dato que coloca a México, Perú y Dominicana entre los más desiguales del mundo. Blomberg Línea. Recuperado el 16 de febrero de 2023: https://www.bloomberglinea.com/2023/02/15/el-dato-que-coloca-a-mexico-peru-y-dominicana-entre-los-mas-desiguales-del-mundo/
Congreso de la República. (11 de enero de 1996). Normas legales acualizadas. Diario oficial El Peruano. Recuperado el 16 de febrero de 2023: https://diarioficial.elperuano.pe/pdf/0093/LEY_NACIONALIDAD.pdf
Constitución política del Estado plurinacional de Bolivia. (2009). Organización de Estados Americanos. Recuperado el 17 de febrero de 2023: https://www.oas.org/dil/esp/constitucion_bolivia.pdf
Contreras, C.; Gruber, S. (2012). Orígenes históricos de la desigualdad en el Perú. Documento de trabajo N° 328. Departamento de Economía PUCP. Acceso en Internet: https://files.pucp.education/departamento/economia/DDD328.pdf
Lombardo, U. (2022). Retos para la construcción del Estado plurinacional en América Latina. Cuicuilco. Revista de ciencias antropológicas. Vol. 29; N° 83. Acceso en Internet: https://www.scielo.org.mx/scielo.php?pid=S2448-84882022000100287&script=sci_arttext#:~:text=El%20Estado%20plurinacional%20en%20Am%C3%A9rica%20Latina%20es%20un%20valioso%20compendio,estos%20movimientos%20en%20sus%20respectivas
Mariátegui, J. C. (2018). Siete ensayos de la interpretación de la realidad peruana. Ebisa Editorial.
Maldonado, L. (27 de junio de 2017). La lengua no tiene sexo: “Elle está cansade”. FundéuRAE. Recuperado el 18 de febrero de 2023: https://www.fundeu.es/noticia/la-lengua-no-tiene-sexo-elle-esta-cansade/
Mendoza Sheen, S. (2018). Diversidad étnica, un solo Perú. Agencia Andina. Recuperado el 16 de febrero de 2023: https://portal.andina.pe/edpespeciales/2018/diversidad/index.html
Oré Aguilar, G. (21 de junio de 2009). Conflicto en Perú: ¿cuáles son los ciudadanos de primera clase? Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria. Recuperado el 18 de febrero de 2023: https://iecah.org/conflicto-en-peru-icuales-son-los-ciudadanos-de-primera-clase/
Rubio Correa, M. (2021). Para conocer la Constitución de 1993. Fondo editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Vargas Nalvarte, P. (2016). Huacas limeñas: ancestros amazónicos. Arqueología y Sociedad, número 31, pp. 327-340. Acceso en Internet: https://revistasinvestigacion.unmsm.edu.pe/index.php/Arqueo/article/download/13304/11790/46173
Fuentes visuales:
*Todas las imágenes que aparecen en este artículo fueron obtenidas de la página web Quizizz. Acceso en Internet: https://quizizz.com/admin
Cada uno de estos aspectos que componen este libro, ha sido escrito por diversos autores entendidos en la materia, y tras su lectura satisface las expectativas de cada tema tratado.
Se trata de un texto altamente recomendable, ya que nos ofrece una perspectiva moderna de la política ante los enormes cambios que está atravesando el mundo en este proceso de globalización. El fenómeno global ha sido determinante configurar la política debido a, entre otras muchas cosas, a qué ha interconectado a las personas e instituciones de todo el mundo. Está conexión ha dado lugar, también, a un diálogo entre la ciudadanía y los actores políticos. Y esto ha cambiado la forma de hacer política en el siglo XXI.
Una especial mención se merece el capítulo final dedicado al movimiento social del 15-M llevado a cabo en España en el año 2011. Si bien este libro ha sido publicado el 2013, leerlo en el año 2022 ofrece una perspectiva histórica reciente de un hecho que ha marcado a los movimientos sociales en Europa en este siglo XXI. Han ocurrido muchas cosas en España tras el 15-M, como por ejemplo el surgimiento del partido político Podemos, liderado por los politólogos Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero.
[1] Rovira Antonio (coord.). 2013. Gobernanza democrática. Madrid: Editorial Marcial Pons.
Juan Post™
Agosto de 2022
H a sido una grata experiencia leer el libro Atlas de etnología *, de Dieter Haller ([2005] 2011). En él pude reconfirmar que la etnología a...