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jueves, 25 de enero de 2024

Resumen crítico de "Tras una lengua de papel", de Carlos Garatea


Este libro concebido como un estudio del español hablado en Perú, en realidad es un manual de sociolingüística histórica del Perú. El recorrido que hace el autor desde los primeros cronistas indígenas como Guamán Poma de Ayala o Pachacuti, del siglo XV, hasta el día de hoy. Es decir, son cuatro siglos por los que la lengua española recorre el territorio del nuevo virreinato del Perú tamizado por una serie de lenguas autóctonas como el quechua o el aimara, y otras, dan como resultado el español andino, del cual los peruanos somos herederos así seamos de Lima o de cualquier punto del Perú.

El mestizaje orgánico y político de las nuevas gentes llegadas de la península con las gentes nativas del antiguo reino de los Incas es el punto de partida de esta variedad del español en este lado del mundo.

El autor, Carlos Garatea, incursiona también, como buen sociolingüista, en los aspectos sociales, económicos y políticos, para analizar la discriminación y la injusticia a la que era sometida la población autóctona. Esto tiene relevancia a nivel de la sociolingüística, ya que determina el nivel diglósico de tratamiento del español, lengua de prestigio, con las lenguas originarias, lenguas subordinadas políticamente. 

Sin embargo, también es necesario reconocer que ya desde las primeras décadas del inicio de la conquista se empezaron a realizar las primeras gramáticas de las lenguas mayores, es decir, de las lenguas autóctonas como el quechua y aimara, que eran mayoritariamente utilizadas por la población nativa antes de la conquista.

Otro componente importante es la identificación del origen de los inmigrantes españoles que llegaban en la empresa de conquista, como andaluces, en primer lugar, así como extremeños, leoneses, castellanos y canarios aunque estos, en menor cantidad que los primeros.

También, a nivel general, los aspectos lingüísticos como el seseo, el uso mayoritario de "usted" y el arcaismo del español del Perú (y de Hispanoamérica) son mencionados de forma certera. Esto es imprescindible como entrada hacia un estudio mucho más profundo si el lector tuviera interés en ello.

Algo que llama la atención es que la institución de la Real Academia Española ha ido evolucionando desde un conservadurismo evidente hasta el día de hoy que es más flexible con el uso de los hablantes (en esto la ASALE -Asociación de Academias de la Lengua Española- ha tenido un papel fundamental). Un ejemplo de esto es que para el fenómeno lingüístico del seseo, en el diccionario de la RAE (en su edición de 1884) consideraba a este como "un vicio o defecto orgánico". Esta definición conservadora se mantiene en las ediciones de 1927 y 1950, pero a partir de 1970 esta referencia desaparece. Es en esta fecha cuando se hace una descripción científica del seseo aportando datos acústicos y dialectales.


Otros fenómenos lingüísticos aportados por Carlos Garatea son los siguientes:

- El rehilamiento de las palatales sonoras /ž/ y su posterior ensordecimiento en /š/ en el Río de la Plata-

- Uso del pluscuamperfecto para referirse a acciones no experimentadas que se acababan de descubrir: "tú habías sido canosa".

- Ausencia de concordancia de género: "camisa blanco".

- Posposición del verbo al objeto o en posición final: "pan voy a comprar"; "María linda es".

- En español andino /e/ y /o/ se reproducen como [i] y [u], respectivamente. Asimismo de manera inversa: /i/ como [e] y /u/ como [o].

- La mención de que en las lenguas quechua y aimara /i, u, a/ poseen dos grados de abertura.

- Vacilaciones entre el arcaismo arcaico y moderno. Se puede ver en la influencia de la lengua materna (quechua) de Guamán Poma de Ayala: becitar, becitador, becitadores conviven con bicitar, bicitador bicitadores.

- Falta de concordancia en género y número por la interferencia con la lengua aimara que no posee la categoría gramatical de género. En Pachacuti (1613?/1993): "cosas necesarios".

- Falta de concordancia entre sujeto y verbo. En Guamán Poma de Ayala: otros caballeros ciguirá el camino".

- En el español andino lo/le alternan tanto para objeto directo como indirecto, aunque no es exclusivo de esta variedad, pero sí es típico. En Guamán Poma de Ayala: "le quemó a su cacique prencipal".


Volviendo al tema social, destaca la prohibición por parte del virrey Toledo en 1577,  siguiendo el mandato del rey Felipe II, de que los indios ladinos pudiesen desempeñarse como escribanos. No obstante, esta  ley muchas veces no se cumplía. 

Este hecho contradice el discurso hispanista que arguye que los indígenas eran tratados como iguales a un peninsular. Cosa totalmente falsa como acabamos de ver y con otros ejemplos que tienen que ver con la intromisión de la Iglesia Católica en la educación de la población indígena, ya que se oponía a que el común de ellos fuesen educados y aprendiesen a leer y escribir. Esto se contradecía con las leyes de Burgos, que obligaban a los españoles que "tuviesen 50 indios o dende arriba encomendados sean obligados a hacer mostrar a un muchacho [...] a leer y escribir las cosas de nuestra fe, para que aquellos muestren después a los dichos indios". Estos abusos por parte de los clérigos y encomenderos fueron denunciados por Guamán Poma de Ayala..

También la religión indígena era una preocupación de la Corona española, por lo que en 1590, la Real Cédula del 16 de enero instaba a que "todos los indios sepan la lengua castellana y así se le quiten las ocasiones de las idolatrías y otros vicios y cosas en que se distraen por medio de su lengua".

Un aspecto que tiene que ver con el factor diastrático en sociolingüística es que de los tres grandes grupos de clérigos de la Iglesia Católica como jesuitas y franciscanos se dedicaban a la educación de las capas altas, medias y bajas, pero los dominicos solo se dedicaban exclusivamente a las capas altas de la sociedad (nobles españoles y caciques e hijos de caciques) en la Universidad de San Marcos.

Como hemos visto a lo largo de esta crítica resumen del interesante libro de Carlos Garatea, es la ausencia de las lenguas amazónicas. Pues sí, prácticamente no existían. La zona amazónica fue poco explorada porque no existían los ingentes y ricos recursos minerales y/o agrícolas como sí existían en las regiones de los andes y la costa peruana.

En definitiva, resalto el valor sociolingüístico-histórico de esta obra. Estos estudios son imprescindibles para complementar un estudio profundo del español hablado en Perú o español andino. De esa manera tenemos una perspectiva diacrónica de nuestra variedad y seremos concientes de dónde venimos y hacia dónde vamos como país, lingüísticamente hablando (y por qué no también socialmente).



Juan Post

25 de enero de 2024


sábado, 18 de febrero de 2023

I. Política Plurinacional en el Perú

I. POLÍTICA PLURINACIONAL EN EL PERÚ



Desde que las poblaciones colonizadas por las potencias europeas lograron su libertad y, posteriormente, se constituyeron como países independientes, éstas han ido recuperando la noción de sus orígenes y han construido o están reconstruyendo su identidad como nación tanto individual como colectivamente. Todo depende del proceso de colonización en cada preciso lugar del mundo donde tuvo lugar dicho proceso. Es así que estos hechos históricos fácilmente se pueden corroborar: no es el mismo proceso el de la colonización española en la América hispánica que el proceso de la colonización inglesa en Australia o Norteamérica, o el de la colonización francesa en África, por ejemplo. Estos hechos históricos han determinado y condicionado la problemática socoeconómica de estas poblaciones y ello implica, por supuesto, a todo lo referente a su propia identidad como pueblo diferenciado de otros pueblos similares o alejados de ellos.



En el Perú, esa identidad pasa por reconocerse dentro de una realidad étnica, cultural y lingüística. En nuestro país, en el año 2023, según el Ministerio de Cultura existen 55 pueblos indígenas y se hablan 47 lenguas originarias dentro del territorio peruano. Además, hay que agregarle a la diversidad originaria del país las masas humanas posteriores que llegaron al Perú desde diversas partes del mundo por varias razones (colonizadores, colonos, esclavos, inmigrantes, refugiados, etc.)


Sin embargo, pese a que el Perú posee una inmensa riqueza cultural, ésta contrasta terriblemente con la desigualdad económica y social que castiga a gran parte de la población peruana. La comunidad indígena es la más afectada por la desigualdad a día de hoy. Realmente es vergonzoso aquel cuarto lugar que ubica al Perú en el ranking de los países más desiguales del mundo en el año 2023, de acuerdo con la investigación del World Inequality Database. En desigualdad, el Estado peruano apenas está detrás de Mozambique, República Centroafricana y República Dominicana.


El filósofo y politólogo José Carlos Mariátegui en sus Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana señala, a propósito de esto, que la desigualdad ha sido siempre histórica y sus raíces se encuentran en la época colonial y, luego, en una segunda etapa, durante los primeros años de la República criolla. Exactamente dice: “en el Perú la aristocracia colonial se transformó en burguesía republicana”. Tiene razón, pero no solo la desigualdad ha sido un lastre para el desarrollo de las poblaciones indígenas, sino que nuestras poblaciones originarias han sido víctimas sistemáticas de violencia física, psicológica y mortal, por el Estado y algunos sectores de la sociedad peruana. Las matanzas de indígenas se documentan en toda la historia del Perú por parte del supuesto orden colonial (más que orden era represión ante cualquier protesta) y luego republicano tras la independencia de España. Esta deplorable situación llega hasta nuestros días. El último informe de Amnistía Internacional, en el contexto del estallido social que empezó en diciembre del año 2022 cifra las víctimas de origen indígena en “48 muertes por represión estatal”. Obviamente, son más víctimas que aún faltan por contabilizar que han muerto a causa de esta represión por parte de la Policía Nacional del Perú y el Ejército con la complicidad del gobierno de turno. El informe de Amnistía es todavía preliminar. 


Como vemos, las naciones originarias en el Perú han sufrido y siguen sufriendo la destrucción no solo de su modo de vivir, sino que el Estado, que se supone debe protegerlos, hace todo lo contrario y atenta contra sus vidas. Este racismo, clasismo y desprecio por las vidas de los indígenas se ven reflejados también en la sociedad peruana. Expresiones como las del expresidente Alan García que, en el año 2009, dijo, en el contexto de un conflicto ambiental con los indígenas de la provincia de Bagua, que ellos (los indígenas)  “no son ciudadanos de primera clase”. 



Es así que en este contexto de desigualdad económica y social surge el concepto de Estado Plurinacional como alternativa al sistema injusto que se le impuso y se le sigue imponiendo a la fuerza a las poblaciones indígenas. El Estado Plurinacional es la organización política y jurídica, que reconoce la diversidad étnica, cultural y lingüística de los pueblos originarios de América Latina como Ecuador y Bolivia (en estos dos países las asociaciones indígenas están muy bien organizadas políticamente) que ya gozan de una Constitución Plurinacional. Por lo tanto, estamos hablando de una corriente política y jurídica que aparece en nuestra región para resolver una problemática que ha permanecido vigente desde hace 500 años con la conquista española. Este largo proceso de colonización ha requerido de una contraparte de descolonización para que tenga un efecto real; es decir, la descolonización significa la liberación de los pueblos indígenas de Latinoamérica de la influencia occidental europea que ha tratado de homogeneizarlos con la población no-indígena mediante el mestizaje y la imposición de la cultura occidental y la religión católica que les eran ajenas a los pueblos originarios. 


Sabemos que esta nueva organización del Estado podría traer suspicacias referente al término Plurinacional, en cuanto a que dividiría a los peruanos y al país, como ocurrió en el proceso chileno del referéndum para el fallido cambio de Constitución en el año 2022. Sin embargo, es necesario recordar que de acuerdo con la Constitución vigente del Perú, en sus artículos 52 y 53, ésta acepta la posibilidad de que los ciudadanos peruanos puedan adquirir otra nacionalidad además de la nacionalidad peruana. Asimismo, el 11 de enero de 1996 se publició en el diario oficial El Peruano, la Ley 26574 que en su artículo 9 dice lo siguiente: “Los peruanos de nacimiento, que adoptan la nacionalidad de otro país, no pierden su nacionalidad salvo que hagan renuncia expresa de ella ante la autoridad competente”. Y, a continuación, en el artículo 10 de la misma ley dice: “Las personas que gozan de doble nacionalidad, ejercitan los derechos y obligaciones de la nacionalidad del país donde domicilian (y cuya nacionalidad poseen)”. 


De esta forma vemos que la posibilidad de que los peruanos puedan tener dos o más nacionalidades es ya una realidad y está en práctica, pues está permitida por la legislación peruana vigente. Así, pues, en términos de Plurinacionalidad dentro de un mismo Estado, como ocurre con las Constituciones plurinacionales de Bolivia y Ecuador, cabe hacer la siguiente pregunta: ¿por qué algunas personas (sobre todo conservadores y progresistas liberales) ven con escepticismo y rechazo que dentro de un mismo Estado convivan ciudadanos con dos nacionalidades? 



En realidad, es absurdo aceptar una cosa y negar otra; es decir, si aceptamos que un peruano posea otra nacionalidad extranjera, ¿por qué no aceptar que otros peruanos posean otra nacionalidad dentro de un mismo Estado? El racismo y el clasismo aún presentes en la sociedad peruana desde hace 500 años parece darnos la respuesta a estas interrogantes.


El Perú es un país diverso en culturas y pueblos que han coexistido respetando su identidad diversa a lo largo de la historia, como ocurrió con las naciones antes del Imperio de los Incas y durante el mismo Incanato. Dicho de otro modo, la realidad diversa del Perú no viene de ahora, sino que es una continuación de los pueblos que han habitado este territorio que hoy denominamos Perú. La organización política del actual territorio peruano, de hecho ha ido evolucionando con el tiempo. Antes de la conquista española, este territorio se denominaba Tawantinsuyo, que eran los cuatro suyos o provincias (Chinchaysuyo, Collasuyo, Antisuyo y Contisuyo) en que estaba dividido políticamente el Imperio Inca. Pero anteriormente a la gran expansión de los Incas en Sudamérica, coexistían varias culturas o naciones, con sus respectivos territorios, como los Wari, Chancas, Huancas, Chachapoyas, etc. Y, a su vez, estos pueblos siempre se han retroalimentado unos a otros y han coexistido en periodos de paz y de guerra, teniendo en claro su identidad propia por razones étnicas, culturales o lingüísticas. Por mencionar algunos ejemplos, el arqueólogo Julio C. Tello en base a sus investigaciones apunta que las culturas de los pueblos andinos y costeños tienen un origen amazónico. Asimismo, el lingüista Alfredo Torero, indica que el origen de las lenguas amazónicas, como las lenguas Arawak, tienen origen andino y que la lengua Quechua central (de las regiones Ancash y Huánuco) tiene su origen en la costa central del Perú. Incluso, ahora a nivel geográfico, de acuerdo con otro reconocido lingüista, Rodolfo Cerrón Palomino, en el centro de nuestro país se gestó el origen de la lengua sureña del Aymara. Esto estaría corroborando la estrecha interrelación que existía y sigue existiendo entre las diversas naciones indígenas dentro del territorio peruano y que las distancias geográficas no fueron impedimentos para que las naciones originarias se interrelacionen no solo en el Perú, sino en las diferentes naciones que coexistían dentro del Tawantinsuyo.



Finalmente, para despejar ya toda suspicacia infundada, en la Constitución Plurinacional de Bolivia, en su artículo 3, deja bien en claro que los pueblos indígenas y originarios son un componente más de la nación boliviana. Esto quiere decir que en el Perú también, como en el hermano país boliviano, nuestras naciones originarias no pretenden sino más que el reconocimiento verdadero de sus derechos y el respeto de su origen étnico, cultural y lingüístico en todas las instancias jurídicas y constitucionales. Nuestros pueblos originarios son tan peruanos como cualquier peruano en todo el territorio nacional y nos sentimos orgullosos de nuestra identidad peruana diversa. 


El filólogo francés Ernst Renan concluye que, a propósito de la diversidad de orígenes y lenguas de los suizos (son lenguas oficiales el francés, el alemán, el italiano y el romanche), Suiza está unida por la voluntad de los suizos. Esto último lo podemos traer a la realidad peruana y decir, parafraseando a Renan, que todos somos peruanos porque tenemos la voluntad sincera de estar unidos. No obstante, hay que tener presente que nuestra identidad unitaria como peruanos es a la vez diversa, porque existen naciones originarias en el Perú. Estas naciones originarias estuvieron antes de la llegada de los conquistadores europeos y, posteriormente, llegaron otras poblaciones diferentes a los indígenas. Este hecho paradójico no divide a los peruanos debido a que ya hay peruanos con dos o más nacionalidades, como se mencionó antes, y que es absurdo, racista y clasista negar una nacionalidad originaria a un peruano, peruana o peruane que nació en una comunidad indígena. En ese sentido, la Plurinacionalidad política al reafirmar este hecho histórico, actualiza, mediante una serie de leyes y en la Constitución, este reconocimiento y respeto de nuestras naciones originarias o indígenas. 



Sin duda, la plurinacionalidad no va a resolver todos los problemas de desigualdad en el Perú. Sería ingenuo pensar eso, pero sí es un avance significativo en el reordenamiento del Estado caótico y desigual que tenemos en la actualidad con esta Constitución neoliberal de 1993. Lo peor sería no hacer nada y dejar todo igual. Es así que aún queda por resolver temas de organización territorial, y también de una correcta distribución de la riqueza que produce cada región. Desde esta plataforma creemos que una solución a esta problemática es refundar al Perú en un Estado federal, donde las regiones se conviertan en Estados que se autogobiernen para que trabajen para su comunidad y, por supuesto, junto a las otras regiones para el beneficio conjunto del Estado peruano. 



Actualmente, la mala organización del Estado ha generado que el centralismo limeño sea ineficiente a la hora de distribuir la riqueza de las regiones. Creemos firmemente que lo que produce cada región se debe quedar en cada región y solo una pequeña parte debería ir al Estado central. En la misma temática, trabajar para convertir al Perú en un Estado social donde se garantice a todos los peruanos sin distinción un verdadero acceso universal a salud de calidad y a la educación gratuita preescolar, escolar y universitaria a estudiantes de bajos recursos económicos y/o de excelencia académica mediante más becas públicas. Pero estos temas de vital importancia para la paz social de nuestro país serán objeto de otro artículo.







Juan Post

Lima, febrero de 2023.







Fuentes bibliográficas:


Agencia France Press. (30 de agosto de 2022). Plurinacionalidad indígena en nueva Constitución divide aguas en Chile. France 24. Recuperado el 17 de febrero de 2023: https://www.france24.com/es/minuto-a-minuto/20220830-plurinacionalidad-ind%C3%ADgena-en-nueva-constituci%C3%B3n-divide-aguas-en-chile


Álvarez, J. P. (15 de febrero de 2023). El dato que coloca a México, Perú y Dominicana entre los más desiguales del mundo. Blomberg Línea. Recuperado el 16 de febrero de 2023: https://www.bloomberglinea.com/2023/02/15/el-dato-que-coloca-a-mexico-peru-y-dominicana-entre-los-mas-desiguales-del-mundo/


Congreso de la República. (11 de enero de 1996). Normas legales acualizadas. Diario oficial El Peruano. Recuperado el 16 de febrero de 2023: https://diarioficial.elperuano.pe/pdf/0093/LEY_NACIONALIDAD.pdf


Constitución política del Estado plurinacional de Bolivia. (2009). Organización de Estados Americanos. Recuperado el 17 de febrero de 2023: https://www.oas.org/dil/esp/constitucion_bolivia.pdf


Contreras, C.; Gruber, S. (2012). Orígenes históricos de la desigualdad en el Perú. Documento de trabajo N° 328. Departamento de Economía PUCP. Acceso en Internet: https://files.pucp.education/departamento/economia/DDD328.pdf


Lombardo, U. (2022). Retos para la construcción del Estado plurinacional en América Latina. Cuicuilco. Revista de ciencias antropológicas. Vol. 29; N° 83. Acceso en Internet: https://www.scielo.org.mx/scielo.php?pid=S2448-84882022000100287&script=sci_arttext#:~:text=El%20Estado%20plurinacional%20en%20Am%C3%A9rica%20Latina%20es%20un%20valioso%20compendio,estos%20movimientos%20en%20sus%20respectivas


Mariátegui, J. C. (2018). Siete ensayos de la interpretación de la realidad peruana. Ebisa Editorial.


Maldonado, L. (27 de junio de 2017). La lengua no tiene sexo: “Elle está cansade”. FundéuRAE. Recuperado el 18 de febrero de 2023: https://www.fundeu.es/noticia/la-lengua-no-tiene-sexo-elle-esta-cansade/


Mendoza Sheen, S. (2018). Diversidad étnica, un solo Perú. Agencia Andina. Recuperado el 16 de febrero de 2023: https://portal.andina.pe/edpespeciales/2018/diversidad/index.html


Mitma, D. (20 de marzo de 2022). Rodolfo Cerrón Palomino: “El aymara tiene su punto de origen en el centro del Perú”. Diario Correo. Recuperado el 18 de febrero de 2023: https://diariocorreo.pe/edicion/huancayo/el-aimara-tiene-su-punto-de-origen-en-el-centro-del-peru-noticia/

Oré Aguilar, G. (21 de junio de 2009). Conflicto en Perú: ¿cuáles son los ciudadanos de primera clase? Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria. Recuperado el 18 de febrero de 2023: https://iecah.org/conflicto-en-peru-icuales-son-los-ciudadanos-de-primera-clase/


Renan, E. (2004). ¿Qué es una nación? Universidad de Friburgo. Recuperado el 18 de febrero de 2023: https://perso.unifr.ch/derechopenal/assets/files/obrasjuridicas/oj_20140308_01.pdf

Rubio Correa, M. (2021). Para conocer la Constitución de 1993. Fondo editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú.


Vargas Nalvarte, P. (2016). Huacas limeñas: ancestros amazónicos. Arqueología y Sociedad, número 31, pp. 327-340. Acceso en Internet: https://revistasinvestigacion.unmsm.edu.pe/index.php/Arqueo/article/download/13304/11790/46173




Fuentes visuales:


*Todas las imágenes que aparecen en este artículo fueron obtenidas de la página web Quizizz. Acceso en Internet: https://quizizz.com/admin









martes, 2 de agosto de 2022

«Gobernanza democrática»

Este libro[1], coordinado por el catedrático de derecho constitucional de la UAM, Antonio Rovira, abarca varios aspectos de la gobernanza dentro de un marco democrático como los derechos humanos, jurisprudencia civil e internacional, economía, representación ciudadana por medio del Parlamento, historia de los procesos de la democracia y los movimientos sociales.

Cada uno de estos aspectos que componen este libro, ha sido escrito por diversos autores entendidos en la materia, y tras su lectura satisface las expectativas de cada tema tratado.

Se trata de un texto altamente recomendable, ya que nos ofrece una perspectiva moderna de la política ante los enormes cambios que está atravesando el mundo en este proceso de globalización. El fenómeno global ha sido determinante configurar la política debido a, entre otras muchas cosas, a qué ha interconectado a las personas e instituciones de todo el mundo. Está conexión ha dado lugar, también, a un diálogo entre la ciudadanía y los actores políticos. Y esto ha cambiado la forma de hacer política en el siglo XXI.

Una especial mención se merece el capítulo final dedicado al movimiento social del 15-M llevado a cabo en España en el año 2011. Si bien este libro ha sido publicado el 2013, leerlo en el año 2022 ofrece una perspectiva histórica reciente de un hecho que ha marcado a los movimientos sociales en Europa en este siglo XXI. Han ocurrido muchas cosas en España tras el 15-M, como por ejemplo el surgimiento del partido político Podemos, liderado por los politólogos Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero.




[1] Rovira Antonio (coord.). 2013. Gobernanza democrática. Madrid: Editorial Marcial Pons.



Juan Post

Agosto de 2022


domingo, 26 de junio de 2022

«Cuentos», de Augusto Monterroso

Haciendo un balance de la postlectura de los «Cuentos», de Monterroso, he de decir que encontré auténticas joyas en varios relatos de este libro, pero también relatos que no me interesaron para nada (anodinos para mi gusto) por su alta toxicidad y su estilo expresionista que no encajaba con el tipo de lector que soy.
Pese a su pequeño tamaño, este libro presenta una variedad de temas, estilos y técnicas impresionantes. Hallé en él realismo mágico, cuentos en segunda persona, moral y ética, ingenio, arte poética, crítica social y literaria, ironía, sarcasmo, clasismo y autoficción.

Si he de ponerle una calificación sería de 3 sobre 5. En este balance que mencionaba son más de la mitad los relatos que merecen la pena ser leídos con agrado e interés. Siendo los dos relatos más resaltantes «Cómo de deshice de 500 libros» y «Llorar a orillas del río Mapocho». 

Mención especial especial merece el microrrelato fantástico «El dinosaurio», el cual debe ser materia de estudio para especialistas en pragmática, ya que el autor invita al lector a completar el contexto incompleto por él. Es una complicidad ingeniosa digna de mencionarse.



Juan Post
Junio de 2022

domingo, 29 de mayo de 2022

«Introducción al léxico, componente transversal de la lengua», de Battaner y López Ferrero.

Este libro de las autoras Paz Battaner Arias y Carmen López Ferrero, Introducción al léxico, componente transversal de la lengua [1], es un aporte interesante a los estudios léxicos en lengua española. Combina de manera didáctica los estudios anteriores, clásicos, en temas de léxico e incorpora de manera amplia una perspectiva actual de la lexicografía del siglo XXI.




[1] Battaner, P y López Ferrero, C. (2019). Introducción al léxico, componente transversal de la lengua. Madrid: Cátedra. 




Juan Post™ 

Mayo de 2022

jueves, 12 de mayo de 2022

«Nada se opone a la noche», de Delphine de Vigan


Cuando se trata de hablar sobre un texto literario, sea novela, cuento o poesía, siempre hay varias formas de enfocar lo que podemos decir sobre dicho texto. Yo he decidido enfocarme, en esta ocasión, en la protagonista de esta novela, Lucile. Y sin querer hacer spoiler, me limitaré a decir unas pocas cosas que pueden saciar la curiosidad del lector que aún no ha leído esta novela. Y para los que ya la han leído, les podría resultar interesante mi reflexión a la hora de cotejarla con sus reflexiones, en caso hayan reflexionado o estén interesados en reflexionar sobre sobre el asunto. 

Desde mi punto de vista, Nada se opone a la noche, narra la historia de un destino: el destino de Lucile, su protagonista. Considero que el destino de todo ser humano, se crea en el destino o no, forma parte irrenunciablemente de nuestra estructura como personas. Me explico: algunos piensan que el destino está predeterminado (para los religiosos y/o creyentes) y otros que el destino se forja a diario, según nuestras propias decisiones. 

Bien, hasta este punto creo que concordamos todos, elijas una u otra opción. Pero lo importante para Lucile no es qué opción elija ella. Lo importante es que Lucile, como muchas personas reales, no tenía nada sobre lo cual apoyarse moralmente para enfrentar la vida, que de por sí es todo un reto. Es decir, Lucile enfrentó la vida a su manera, como la canción de Frank Sinatra. Ella no creía ni en el destino predeterminado ni en destino que se hace día a día. Lucile eligió solventar las dificultades sin un apoyo moral, más que el de ella misma.

Sin duda, desde nuestros escritorios o sofás, cómodos y con una biblioteca personal nutrida, la vida parece fácil, y nos podríamos sentir con autoridad para sermonear a los demás, sean o no personas reales o literarias. Sin embargo, este breve resumen de esta novela de Delphine de Vigan, no pretende eso. Lo que me motiva a escribir sobre Lucile es dar a conocer al público el enfoque que elegí para hablar de esta novela. Este enfoque está basado en el apoyo moral

La falta de apoyo moral de Lucile muchas personas la solventan creyendo en un Dios sobrenatural. Otras personas, en cambio, encuentran ese apoyo moral en un ateísmo intelectual de libro o siendo prácticos ante la vida; es decir, en la filosofía, en los libros de autoayuda, en creer en la realidad del aquí y ahora, en el sentido común o lógica, etc. Pero lo que yo vi en Lucile fue la carencia de todas esas cosas. Ella no era conciente de esa carencia de apoyo moral. Ella simplemente vivió, siguió adelante sin pararse un momento a pensar que si bien la vida presenta una serie de obstáculos, y tiene muchísimas facetas oscuras, necesitamos siempre apoyo moral. Pero ese apoyo moral no la encuentras en una pareja o en un hábito o costumbre. El apoyo moral se encuentra o bien en Dios o en el ateísmo intelectual o práctico. Son las dos únicas vías por las que las personas pueden adquirir el suficiente apoyo moral para enfrentarse a las dificultades de la vida. Hay que elegir una de esas dos opciones. No estoy seguro si se puede elegir ambas a la vez.

Pienso, casi finalizando este resumen, en los personajes Jean Valjean, de la obra Los Miserables y en El Lazarillo de Tormes, personajes que lograron sobrevivir por sí mismos pese a las enormes dificultades que tuvieron a lo largo de sus vidas. No obstante, ellos tenían ese apoyo moral del que careció Lucile: el apoyo moral de Dios, en el caso de Valjean y el apoyo moral del ateísmo intelectual o práctico en el caso del Lazarillo.

Es lo único que puedo decir sobre esta dura novela Nada se opone a la noche y de su protagonista Lucile. 

Hay que leer esta novela y reflexionar sobre ella. 

De eso se trata la postlectura.



Juan Post

Mayo de 2022.



viernes, 21 de enero de 2022

Reseña de «Liberalismo», de Ludwig Von Mises

Si cualquier persona, sea cual sea su profesión, actitud o motivación, desea conocer verdaderamente qué es el liberalismo moderno, debe leer este libro. Von Mises diferencia bastante bien lo que es el liberalismo clásico (Locke, Bentham, Smith, etc.) del liberalismo moderno que ha pasado por un proceso de madurez a lo largo del siglo XIX para desembocar en el XX tras la revolución bolchevique y tras hacerle frente a las ideologías antiliberales, como el socialismo, el marxismo, el anarquismo o el fascismo. Es así que con esa visión histórica presenta su imprescindible obra Liberalismo (1927) y marcará las pautas iniciales de cómo hoy conocemos el pensamiento liberal (no confundir liberal con libertario, que son dos cosas distintas) en el siglo XXI.

Ya desde el prefacio a su edición en inglés de 1962, incluída en esta edición, Von Mises va dejando claro que su estudio se basa en el proceso histórico de las diferentes etapas del capitalismo: «en la sociedad precapitalista solo progresaban quienes, en cada momento, gozaban de la fuerza necesaria para someter a sus más débiles semejantes» (p. 22). De este modo sitúa al lector en el contexto necesario para entender el liberalismo de manera global. Seguidamente, en su introducción, hace un repaso de los beneficios que ha traído a la humanidad, entre los cuales destaca la reducción de la mortalidad infantil y la supresión de «las viejas barreras que habían separado a amos y siervos» (p. 26), dando como resultado la ciudadanía universal con los mismos derechos.

Asimismo, señala la deriva que ha tomado el liberalismo en la década del veinte del siglo XX, al referirse al liberalismo con desprecio y que en la misma Inglaterra «sigue habiendo “liberales”, pero muchos, acaso la mayoría, lo son de nombre: digamos más bien que son socialistas moderados» (p. 27).

Más adelante describe el verdadero pensamiento liberal diciendo que «no es un dogma rígido» (p. 28),  y que «se interesa prioritariamente por el aumento del bienestar exterior, material de los individuos». Y, al contrario de los que piensan que el liberalismo es una ideología egoísta y que favorece solo a determinados grupos, Von Mises afirma lo siguiente: «el liberalismo ha considerado siempre los intereses generales, nunca los de un grupo particular cualquiera» (p. 33). Esto es de vital importancia a nivel pedagógico porque siempre se ha pensando que los liberales son unos saqueadores y que velan solamente por sus intereses económicos. Nada más falso que eso. En el mismo sentido pedagógico también se debe observar bien a los falsos liberales que propugnan el liberalismo pero que en realidad son lobos vestidos de ovejas y que si causan verdaderos desmanes en las economías de los países afectando a los más vulnerables. Gracias a ellos el liberalismo se ha desprestigiado y tiene mala prensa, especialmente en los sectores socioeconómicos más bajos.

Otro de los enemigos del pensamiento liberal es la demagogia y le dedica unas líneas para desenmascarar a esa lacra. Sobre ello nuestro autor precisa que el demagogo acusa al liberal «de egoísmo y de actitud antipopular, mientras que él presume de ser altruista y de estar de parte del pueblo» (p. 34). Con esto vemos que el demagogo sabe cómo llegar al corazón de las masas. Se ha visto muchas veces en los discursos y medidas populistas de innumerables políticos alrededor del mundo, con especial énfasis en Latinoamérica. 

Además, los que usan la demagogia acusan a los liberales de «favorecer los intereses de los demás estratos sociales, de suerte que el liberalismo estaría a favor de los ricos contra los pobres» (p. 39). Nada más alejado de la realidad puesto que «el liberalismo no es una política que fomente los intereses de esta o aquella clase social, sino una política a favor de los intereses de la colectividad» (p. 39). 

Afirma Von Mises que los enemigos del liberalismo no se basan en la razón, sino en una conducta psicológica antisocial que proviene del resentimiento y la envidia. No deja títere sin cabeza: de los marxistas dice que se autoengañan desde la arrogancia de su ciencia socialista. En términos generales, a todos los que odian el liberalismo, el autor los ubica dentro del complejo de Fourier, en el cual el enfermo piensa que la causa de su fracaso no es culpa suya sino de la sociedad donde le tocó vivir.

Entre las propuestas que se encuentran en Liberalismo tiene especial relevancia la erradicación de la indigencia y la pobreza. Para ello, el verdadero liberal «piensa que los métodos que propone son los únicos capaces de alcanzar ese fin» (p. 35). Es más, para corroborar esta tesis se insta a demostrar a quienes crean que hay otro método mejor que el liberalismo para lograr este objetivo. La evidencia salta a la vista: en todos los países dónde se gobierna mediante sistemas políticos no liberales como el socialismo, el marxismo o el fascismo la pobreza alcanza niveles intolerables.

El sistema de Von Mises se fundamenta en que el conjunto de la sociedad «es una asociación de individuos para una acción común. Una acción común regulada por el principio de la división del trabajo tiene la ventaja de una mayor productividad frente a la acción aislada de los individuos» (p. 47). Precisamente, esta división del trabajo desarrolló las potencialidades del ser humano que, pese a sus características físicas inferiores en comparación con otras bestias, logró alcanzar el dominio del planeta tierra mediante la técnica.

El autor propone que el liberalismo podría concentrarse en una sola realidad: la propiedad. Y más específicamente en la propiedad privada de los medios de producción que «no es un privilegio de los propietarios, sino una institución social para bien de todos, aunque al mismo tiempo puede ser particularmente agradable y útil a algunos. Junto a la propiedad se agregarían las palabras “libertad” y “paz”» (p. 49). Esto último debido a la importancia que le da Von Mises a los procesos históricos los cuales, como se mencionó al inicio, «el programa actual del liberalismo ha superado al del viejo liberalismo» (p. 49). No obstante, reconoce que si bien «la compleja red de relaciones internacionales es producto del liberalismo y del capitalismo del siglo XIX» (p. 58).

Sobre el problema de la igualdad, el economista austríaco pone de relieve en el debate el individualismo. Afirma que «en realidad, los hombres (en genérico) son sumamente desiguales. Incluso entre hermanos y hermanas existen las mayores diferencias de carácter físico y moral» (p. 59). Sin embargo, se reafirma en qué todas las personas deben ser iguales ante la ley provengan de donde provengan y sean de la condición que sean. A este respecto dice lo siguiente: «los hombres son y seguirán siendo desiguales [...]. No hay fuerza humana que pueda convertir a un negro en blanco. Pero se pueden conceder al negro los mismos derechos que al blanco y ofrecerle así la posibilidad de alcanzar las mismas metas en igualdad de prestaciones» (pp. 60-61).

En cuanto a ética y moral, el autor defiende el sacrificio que tienen que hacer las personas porque «es tan solo provisional, es una renuncia a una pequeña ventaja directa a cambio de otra mayor indirecta» (p. 66). Así, pues, el valor ético «no está en el sacrificio en sí sino en el fin por el que se hace [dicho sacrificio]» (p. 66). En otras palabras, el orden social y ética van de la mano y lo que va en contra de del orden social es inmoral. A fin de cuentas, puede considerarse o no la utilidad o daño que pueda infligir una institución social, pero «cuando se concluye que es útil, no se puede ya pretender que, por alguna razón inexplicable, se la deba considerar como inmoral» (p. 67).

Como el mundo organizado según Von Mises tiene su razón de ser en la sociedad, para él aquel quien transgrede los valores morales de la armonía social «perjudica no solo a sí mismo sino a los demás» (p. 68). Es en este sentido de protección de la moral de la sociedad, que le permite proponer que «sin el uso de la coerción y la violencia para con los enemigos de la sociedad sería imposible la convivencia humana» (p. 68). 

De este modo, se va configurando el modelo de Estado que propone el autor, como ente que se encarga de velar y coercionar a los ciudadanos al cumplimiento de las normas de la sociedad. Estas normas que provienen del Estado se denominan Derecho. El gobierno, entonces, estaría conformado por las instituciones (ministerios) que se encargan de hacer cumplir dichas normas y sus funciones serían las siguientes: «la protección de la propiedad, de la libertad y la paz» (p. 70). En otras palabras: el Estado velará por «la defensa de la propiedad privada de los medios de producción» (p. 71). Es así como para los liberales las funciones del Estado son de vital importancia y en estas funciones radica la sustentación de su existencial, porque «es imposible asegurar una mejora económica permanente si la marcha pacífica de los negocios se interrumpe sistemáticamente por luchas internas» (p. 75).

Por otra parte, todo esto es posible gracias a la democracia, a las elecciones libres y transparentes y a la formación parlamentaria. Dicho de otra manera: «la democracia es aquella forma de constitución política que hace posible la adaptación del gobierno a la voluntad de los gobernados sin luchas violentas» (p. 76).

El sentido utilitarista tiene que mucho que ver dentro de la moral liberal. Por ejemplo, en el tema de las sustancias adictivas como el alcohol, la cocaína, marihuana o la morfina, dicen que «son enemigos terribles de la vida, del hombre, de la salud y de su capacidad de trabajar, y por tanto quien razona en términos utilitarios dirá siempre que son vicios» (pp. 88-89). No obstante, Von Mises a continuación señala que la tolerancia es una característica de la persona libre y, por lo tanto, deben «saber tolerar que sus semejantes se comporten y vivan de un modo distinto de lo que él considera apropiado, y debe abandonar la costumbre de llamar a la policía tan pronto como algo no le gusta» (p. 91).

Casi en la última parte del libro, el autor deja claro y resume el programa político, social y económico del liberalismo: «no es una religión [...], no es un partido de intereses, porque no promete, no quiere proporcionar y no concede [...] privilegios de ninguna clase a ningún grupo y a nadie personalmente» (p. 258).

Von Mises con valentía acepta que el liberalismo es una ideología. No como otros políticos y filósofos que niegan que también el fascismo, el marxismo el anarquismo, fascismo, etc., sean también ideologías. Todo sistema de pensamiento que pretenda organizar la realidad del mundo es una ideología. Pero el liberalismo de Von Mises «no tiene una flor o un color como símbolo de partido, ni un himno o ídolos de partido, símbolos o lemas» (p. 259). Sobre este respecto se diferencia de la ideología libertaria que sí tiene símbolos y en sus programa va mucho más allá que el liberalismo y propone la eliminación del Estado. Ya se ha visto que el liberalismo propone un estado mínimo con funciones específicas sobre todo en materia de seguridad para que la propiedad privada de los medios de producción tenga garantizada la paz y libertad para que, por medio de ella, provea bienestar económico y social a todos los ciudadanos de una determinada sociedad.




Juan Post
Enero de 2022




Obra citada

Von Mises, L. (2021). Liberalismo. Madrid: Unión Editorial.





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